¿Por qué no es bueno dejar las cosas del trabajo para última hora?

Hay un dicho muy sabio que dice “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”, este dicho, tiene mucho de cierto, pues algunas veces tenemos trabajos por hacer, y lo vamos posponiendo porque aún estamos en tiempo. Por eso en este post informativo te diremos por qué no es bueno dejar las cosas para última hora.

Por lo general, entre una cosa y otra cuando vamos a ver, ya tenemos el tiempo justo para lograr hacer eso que teníamos pendiente, pero entonces cuando nos disponemos a hacerlo, se nos presenta algún problema de última hora y no podemos realizar esa tarea que tuvimos mucho tiempo para haber hecho, y la fuimos posponiendo.

Entonces, tendremos la excusa de decir “es que cuando me dispuse para hacer eso que tenía pendiente, sucedió tal cosa”. Allí es donde aplica el hecho de que no se deben dejar las cosas para última hora. Cuando sabemos que tenemos algo pendiente, que no se debe postergar, entonces, hagámoslo de una buena vez y ya nos quedamos con la mente tranquila y con tiempo disponible para hacer cualquier otra cosa o para descansar si ese es el caso.

Siempre que una persona es responsable, tiene sus pendientes listos al momento requerido. Ésta es una de las virtudes resaltantes que tiene un buen trabajador, no es necesario tener a una persona encima recordándole a cada momento las cosas que tiene que hacer, una persona debe ser organizada y llevar una agenda donde anote las tereas que deben realizarse a diario, luego las que son específicamente para ese día, y que no admiten discusión ni posibilidad de ser postergadas y en un tercer plano, se colocan las que están pendientes.

¿Cómo se debe organizar una persona para no atrasarse con su trabajo?

Te vamos a decir con detalles como se debe organizar una persona para no atrasarse con su trabajo, en primer lugar como te veníamos diciendo, hay cosas que pertenecen a los quehaceres diarios, tal vez en una oficina, podríamos estar hablando dependiendo de las atribuciones de cada quien.

Pongámonos en el caso de una secretaria ejecutiva. Quizás lo primero que debe hacer al llegar a la oficina, sea poner a funcionar la cafetera eléctrica para llevarle café al jefe, en segundo lugar revisar y actualizar la agenda.

Conjuntamente con llevarle el café, té o lo que acostumbre el señor, se le debe llevar la agenda actualizada con los pendientes para ese día, tales como: llamadas telefónicas a algunos clientes que deba hacerlas el jefe personalmente, citas en algún lugar ya pre establecido, pagos pendientes, cheques que deba firmar, y cualquier otra cosa, que sean las que no deben pasar de ese día específicamente. Luego pasamos a revisar esas otras cosas que tenemos pendientes por hacer para los días subsiguientes y comenzar a adelantarlo en la medida de lo posible.

Inclusive en los casos que uno pueda ir adelantando, si se les puede dar término de una vez, tanto mejor, así cuando llegue el día de entregarlo, solo debemos echarle una última ojeada y entregarlo.

Las personas precavidas, suelen rendir el doble, no se trata de que entonces deban recargarse con más trabajo del que una persona es capaz de hacer, sino de destacarse siempre por su alto rendimiento y por tener siempre su trabajo al día. Si le puedes echar una manito a los que son un poco más lentos, no creas que eso no te lo van a reconocer.

Las personas más aventajadas pueden echarle una mano a los más lentos

Cuando tu jefe te pregunte que estás haciendo y tú le digas que estás ayudando a tu compañero, él también te va a preguntar por el trabajo tuyo, y cuando tú le digas que ya lo terminaste, entonces el irá anotando, sino en un libro literalmente, lo ira anotando en su cerebro, y cuando llegue el día de las evaluaciones para hacer los aumentos de salario por meritocracia, entonces hablará el jefe y dirá su opinión que finalmente será la que más pese.

Siempre que puedas, brinda tu ayuda a tus compañeros si ya tus actividades están al día, no seas egoísta y te sientes a mirar al techo porque ya tu terminaste, si terminas trabajando un poco más que los demás, debes tener  la plena seguridad de que no será en vano, siempre este tipo de trabajo extra será reconocido por la persona que recibió la ayuda, por el jefe, que no lo pasó por desapercibido y finalmente por el que está allá arriba, quien todo lo ve, y si lo heces con buenas intenciones y sin egoísmos ni ánimos de ofender, también sabrá recompensarte, y de la mejor manera.